sábado, 19 de noviembre de 2016

La Comunidad Judía de Oviedo nos pide apoyo, ¡ayúdala! | Internacionales | Diario Judío México

La Comunidad Judía de Oviedo nos pide apoyo, ¡ayúdala! | Internacionales | Diario Judío México

Un cuento para niños: La mona Mania y el dragón azul (en Yiddish) | Arte y Cultura | Diario Judío México

Un cuento para niños: La mona Mania y el dragón azul (en Yiddish) | Arte y Cultura | Diario Judío México: אַ גליקלעכער, וואָס זײַן זיידע, אליהו בן פּיל, האָט אים אויסגעלערנט עטלעכע ערשטע אותיות פֿונעם אַלף־בית, האָט עלי געהאַלטן זיי אין איין איבערחזרן. אַז קיינער זאָל אים ניט שטערן, האָט ער זיך אויסגעזוכט אין דזשאָנגל אַ שטיל ווינקעלע. ער איז געזעסן אויפֿן פּניאָק אונטער אַ פּאַלמע און אויסגעשריִען אויף אַ קול: אַריה־אַלף, בערעלע־בית, גענדזעלע־גימל… דער זיידע האָט אים געהאַט דערקלערט: אַלץ, וואָס עס לעבט אויף דער וועלט, האָט אַ נאָמען. יעדער נאָמען הייבט זיך אָן פֿון אַן אייגענעם אות. דערמאָן זיך די נעמען פֿון דײַנע פֿרײַנד, וועט דיר זײַן גרינגער פֿאַרגעדענקען דעם אַלף־בית!” האָט עלי אַזוי געטאָן. ווען עס איז געקומען צו דעם אות “דלתּ”, איז בײַ אים אַרויסגעפֿלויגן פֿונעם מויל דאָס וואָרט “דראַקאָן”. ער האָט אַזש אויפֿגעציטערט. עלי אַליין האָט אַ לעבעדיקן דראַקאָן קיין מאָל נישט געזען, און זײַן פֿרײַנד איז ער אויך נישט געווען. ער האָט נאָר געהערט, ווי דער אַלטער טיגער תּרח האָט דערציילט, אַז אַמאָל, אַמאָל האָבן אין די בערג געוווינט דראַקאָנען. זיי זײַנען געווען גרויסע און בייזע. בײַ נאַכט

jueves, 17 de noviembre de 2016

יום הסטי"לן

El niño judío que fue durante 9 años vecino de Hitler

Edgar Feuchtwanger es un historiador que ha vivido en Inglaterra desde 1939; el mismo año en que escapó con toda su familia de Alemania a inicios del gobierno de Hitler. Con una edad de 91 años, cuenta en su autobiografía “Yo fui el vecino de Hitler” los nueve años en que vivieron a una casa de distancia del asesino de judíos.

martes, 15 de noviembre de 2016

#OPINION: #Israel: 'move forward' Por Eli Cohen

Desde hace más de 20 años –y en especial durante la Segunda Intifada (2000-2004), la Segunda Guerra de Líbano (2006) y las tres operaciones contra Hamás en Gaza (2009, 2012 y 2014)–, el Estado de Israel, por razones que aún están pendientes de consenso, ha sido objeto desobreexposición mediática e intoxicación desorbitada desde numerosos medios de comunicación serios y respetables, así como de un escrutinio parcial por parte de muchos países y organizaciones internacionales. Ahí están los ejemplos del asesinato de Mohamed al Durah o lamanipulación fotográfica de Reuters, entre otros. Tenemos asimismo las resoluciones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU contra Israel (entre 2006 y 2015 condenó 61 veces a Israel y 55 veces a todos los demás países del mundo combinados) o la resolución aprobada el pasado día 13 por el comité ejecutivo de la Unesco.
Los líderes y funcionarios del Estado de Israel, entonces y ahora, siguen desorientados ante este fenómeno que no han sabido confrontar. Los responsables gubernamentales, que nunca han estado del todo convencidos sobre eso de explicar lo que hacen y por qué lo hacen a un Occidente y, sobre todo, a una Europa que se han mostrado en muchas ocasiones incomprensivos y obtusos ante las posiciones israelíes, han reaccionado tarde y mal, y la mayoría de sus iniciativas han generado más confusión sobre el conflicto, sobre las acusaciones falsas contra Israel y sobre su legitimidad como miembro de la comunidad de naciones.
Acompañado del movimiento conocido como hasbará (en hebreo, “esclarecimiento”), nacido de la iniciativa privada, desorganizado y caótico –de ahí surgieron chapuzas sonadas como falsificar una foto del Orgullo Gay, cuando no era necesario–, el Gobierno de Netanyahu creó en 2009 el Ministerio de Diplomacia Pública con el objetivo de contrarrestar la mala prensa que Israel tenía, y que sigue teniendo. Sus resultados son, cuando menos, pobres. En 2013, una encuesta de la BBC reflejaba que Israel era el país menos popular del mundo, con un 52% de encuestados identificando la influencia de Israel como “muy negativa”. En la web TopTen, Israel es el 6º país más odiado del mundo; en ABC News Point, el 2º.

domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Cómo ISRAEL llegó a ser el PAÍS de las STARTUPS? - VisualPolitik


VisualPolitik con LaVanguardia.com


En las últimas décadas Israel se ha convertido en una de las mayores potencias tecnológicas del mundo. Con poco más de ocho millones de habitantes este país cuenta con más de 4.000 empresas tecnológicas y 80 de las 500 mayores corporaciones de todo el mundo tienen en este país filiales dedicadas a la I+D+i.



Cisco, Paypal, Google, Facebook, Apple o Intel son solo algunas de las muchas empresas cuyos productos usamos en el día a día y que dependen, en gran medida, de los procesos de innovación y de las capacidades creativas y tecnológicas que se desarrollan en Israel.



¿Pero cómo ha conseguido un país tan pequeño y convulso convertirse en uno de los líderes de la innovación en todo el mundo? En este vídeo te lo contamos.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Click here to Sign the Jerusalem Declaration

Click here to Sign the Jerusalem Declaration: Sign - 'I declare that Jerusalem is the eternal capital of Israel and strongly support all efforts to maintain and strengthen a united Jerusalem as the undivided capital of the State of Israel.'

Jerusalem’s mayor to Trump: Move US embassy to Jerusalem | World Israel News

Jerusalem’s mayor to Trump: Move US embassy to Jerusalem | World Israel News: As the presidential candidate, Donald Trump promised to relocate the US Embassy to Jerusalem - a common Republican pledge during elections - and now Israelis want him to live up to it.

Mike Pence's message to Jerusalem rally

Netanyahu congratulates Donald Trump on victory | World Israel News

Netanyahu congratulates Donald Trump on victory | World Israel News: Prime Minister Benjamin Netanyahu published a statement congratulating President-elect Donald Trump on winning the US national elections, expressing hope that the US-Israel alliance will continue to grow in strength.

jueves, 3 de noviembre de 2016

#Israel: la élite ashkenazí, en retroceso Por Eli Cohen

En el año 2010, un artículo en The Economist sobre Israel titulado “El país único” se hacía eco de la preeminencia en política de los judíos de origen europeo, conocidos también comoaskenazíes (en hebreo, “alemanes”). El artículo en cuestión señalaba que Israel es un país gobernado por una élite ashkenazí, y que aún no había ganado las elecciones ningún primer ministro sefardí o mizrají –judíos provenientes del Norte de África, el Cáucaso y Oriente Medio–. La hegemonía de los askenazíes también se mide en términos económicos; la orientalista Suzanne Rothman reveló el año pasado, con motivo del apoyo masivo de sefardíes y mizrajíes al Likud en las elecciones de marzo, que los sueldos de los askenazíes son un 42% más altos que los de aquéllos.
Es cierto que el establishment israelí ha sido y es ashkenazí, pero las tendencias están cambiando radicalmente. La élite ashkenazí está en retroceso y son precisamente ashkenazíes los protagonistas de este cambio. El más reciente y el que más eco ha tenido en Israel, por su significado e importancia, es la medida promovida por el actual ministro de Educación, el ashkenazí Naftalí Bennett, que planea incluir en los planes de estudio la herencia sefardí y mizrají.

De la llegada masiva a la inmersión cultural

Este cambio no empezó con las victorias sucesivas de Netanyahu de los últimos años. A finales de los 70 fue un judío polaco, padre político del Likud, quien atrajo el voto sefardí y mizrají para ganar por primera vez unas elecciones a la todopoderosa izquierda: Menájem Béguin. Ahora sonNetanyahu y Bennett, también askenazíes, los que están desmontando el reinado ashkenazí laico y de izquierdas.

Que fuera una élite originaria de Europa la que liderara el país no fue algo peregrino o forzado, sino un desarrollo lógico de los acontecimientos. Fueron judíos europeos los que lucharon, organizaron y fundaron el país. En su mayoría, los judíos sefardíes y los mizrajíes llegaron a principios de los años cincuenta, cuando casi un millón fueron expulsados de los países árabes, durante un ignorado éxodo del que ya hemos dado cuenta.